srta Dipietro1000x600.jpg
Conquistame... Hasta las trompas de falopio
21.06.2011 | Por: Srta. Dipietro

 

Sonaba Misfits en el comedor de mi casa mientras una felicidad galopante recorría mi alma. Era uno de esos días en el que mi sonrisa amagaba con comerme la cara todo el tiempo. Todo normal, todo demasiado perfecto hasta que…. 

Suena el teléfono, y como la canción del Paz Martinez, voy como loca a su encuentro. Veo de donde provenía la llamada y contesto. Era uno de los productores de Muchamerd, el Sr. Choufalá,  que al parecer se había tragado a un indio, ya que al momento de hablar  se había olvidado de ponerle conectores y verbos al mensaje que pretendía darme; dijo algo así como: “hoy, reunión, redacción, muchamerd, 22hs, grrgrrr se corta, se corta”, luego de intentar descifrar el recado, el búho que habita en mi cerebro tiró un comentario al pasar diciendo: “se pudrióDipietro”.

 

Quince minutos más tarde de lo acordado nos encontrábamos, yo y mi peluca, golpeando tímidamente la puerta muchamerdeana. Admito que en el fondo intuía que algo no andaba bien, algo que confirmé cuando el encargado de comics de la revista, al cual llamaré Pantera de ahora en más,  me abrió la puerta diciendo: “dale nena que la pizza se enfría”, comentario que pasó desapercibido en el mismo momento que le plantaba un mini cachetón en la cara como muestra de cariño. Al entrar me encuentro con DJ Ara (periodista) discutiendo con Malcom Ñora (productor) sobre música; oí algo así como: “Ara nos tenés los huevos al plato con escuchar El mató a un policía motorizado todo el día. Poné Pink Floyd, poné música de machos”, por otra parte Choufalá solo se limitaba a mirarnos a todos con ojo crítico mientras le robaba camarones a la pizza y con disimulo se los comía. La gata, a la cual no le pondré apodo ni daré su nombre para resguardar su identidad, estaba tranquila, feliz y en su mundo chuponeando la remera a los presentes. Saludé a todos, luego mi culo se quedo pegado como un imán al lado de la estufa, y así me quedé quietita y cremosa  para escuchar atentamente lo que ellos tenían para decir.

 

-Mirá Dipietro nos encanta lo que escribís, estamos contentos con tu trabajo  pero algo no anda bien-  dijo Malcom Ñora  mientras intentaba meterse dos porciones de pizza en la boca, servirse cerveza y buscar una servilleta.

 

-Hemos recibido unos cuantos mails de minas quejándose de vos. El último era de una tal Natalia, diciendo que eras una calienta braguetas y que lo único que hacías era dejar mal parada a las mujeres- comentaba Pantera

 

-Naaa paren ¿ustedes están locos? Ahora están a favor de las minitas –dije con tono de ofensa-¿qué quieren que escriba?…. ¿Novelas de amor?

 

-¡Son sesenta y tres bandas!- exclamó DJ Ara  (una frase que quedó en su mente tipo secuela desde que fue convocado como parte del jurado de los Premios Zero, y repite cuando se pone un tanto nervioso).

 

- Lo que estamos tratando de decirte es que le tires un centro a las mujeres- Dijo Choufalá con tono burlesco -nada más que eso ¡Además esto es un trabajo! – exclamó gritando y golpeado la mesa- y todos los meses te pagamos con leche, Mayoliva, galletitas dulces y el gel tópico que nos pedís para tus partes íntimas.

 

 -chau, me la fuman los cuatro- grité mientras me ponía el abrigo y saludaba a la gata.

 

Llegué a la puerta y como motivo de protesta arranqué el cartel en la puerta que decía “Jaque miente”, luego  corrí en busca de algo fuerte para beber. Dos minutos más tarde  pedía en un puesto de la calle un café de termo y dos tortitas cosecha enero 2011 mientras al menos  ocho de los diez taxistas que copaban el lugar pretendían violarme el chochito con la mirada. Estaba abatida, frustrada sentada en el cordón de la vereda bebiendo el agua con sabor a café cuando de pronto un señor se acerca y me pregunta qué pasaba. En un momento me comí que el pobre don era mi psicólogo y le conté lo ocurrido, le expliqué que defender a las minitas era un ataque brutal a mis principios. Fue entonces cuando me dio la idea de hablar sobre los MINONES.  Ese mínimo porcentaje de las mujeres que siempre olvido en mis relatos, esas que merecen cincuenta carillas de Word para definirlas y aún así no me alcanzaría.

 

Dipietroconsejos  para llegar a ella, entenderla, y por qué no, conquistarla con sexo:

 

La clave está en no asfixiarla

La conociste, vaya a saber en qué estado o circunstancia te dio su correo electrónico, digo correo electrónico porque un minón no le da su número de celular a cualquier perejil que se le acerque y amague con un acto de galantería, ella primero te da el mail y certifica a través de mensajes cibernético si valés la pena o sos un loco desquiciado del montón.  Conseguiste que te de los nueve números o  ella te lo pasó, que es mucho mejor, es el momento en el que… ¡te felicito, pasaste la primer etapa! De ahora en más nada de mensajitos todo el tiempo y menos esos que dicen “buen día”. Nada de bonita, hermosa, cariño, bombón  ni linda, ella tiene su nombre y con el tiempo vos le regalarás un apodo a ella y otro a su vagina.

 

Nada de típicas frases femeninas

Si sos de los que piensan que el sexo no es algo fundamental despedite de ella para siempre con un beso en la frente y andá en busca de esas que van todos los domingos a misa y esperan llegar vírgenes al matrimonio (lo peor no es que llegue virgen, lo peor es que quiera casarse).Cuidado pibe, el minón es una maquina sexual que da combate, que necesita del sexo y que disfruta plenamente del mismo. No esperes que salgan de su boca  las típicas frases hediondas: “me duele la cabeza” (nada de pastillas para el dolor de cabeza, con un buen orgasmo el dolor se va), “no quiero coger porque me vino” (Coge cuando atraviesa su periodo menstrual simplemente porque en esos días está más cachonda de lo normal y su sensibilidad vaginal acompaña el momento) y la peor de todas: “te la presto un ratito”(la cachufla no la presta, la entrega como una ofrenda al Dios Verga para que éste la haga feliz).

 

Muerte a la cursilería

Yo sé vos estás acostumbrado a la enamoradiza, a la que a la segunda semana de conocerte te salta con el primer “te quiero” pero ahora papá estás en el horno. Olvidate de los cariños excesivos en público, del amor fraternal, del cine careta, de las cenas a la luz de las velas, de las flores y de los regalos que no sean chocolates o juguetes sexuales. No te asustes si en algún momento de descuido, cuando le confesas que estás enamorado, ella te mira y con una palmadita en la espalda te dice “tranquilo ya se te va a pasar”, es un mecanismo de defensa, es una cuestión de principios, los minones no están preparados para admitir que tienen sentimientos  como el resto de los mortales pero tarde o temprano caen. El sentimentalismo barato, las pancartas con inscripciones bochornosas y las películas románticas dejalas para demostrarle amor a tu abuela.

 

Evidentemente ama a tu pito

Te lo digo sin muchos preámbulos, un minón puede estar con vos por un montón de motivos, pero fundamentalmente porque está total y perdidamente enamorada de tu pito. Enamorate vos también de ese pimpollo cálido con sabor a excitación, cuidalo, mimalo con tus dedos, hacelo sentir  único, explorá ese punto G que pide tu dedo índice a gritos y lo más importante, llenalo de besos y “Multi o”. Cuidado, llegará el momento en el que te va a pedir  un magnífico vibrador con siete velocidades, no pienses que te cambia por algo tan superficial y hermoso como un pedazo de plástico  en forma de pene que se mueve. Comprendé  que ella es una calentona por naturaleza y que eso lo va a usar pensando en vos, si no querés entenderlo, no te va a quedar otra que transformarte en un delivery sexual y estar al pie de cañón para cuando ella esté caliente.

 

Cuidemos a estas mujeres dueñas de un sinfín de sorpresas, con fiebre uterina, con bellos trastornos mentales y con esa mocha autenticidad que las caracteriza.

 

No te olvides...¡Si tu pito la ama, es por algo!

Alternative content