kikweb01.jpg
Kick-Ass
19.09.2013 | Mark Millar y John Romita Jr

Todos hemos fantaseado sobre otras vidas y otras realidades. Para algunos, la fantasía puede ser tan simple como ganar la lotería y para otros algo tan extravagante como tener súper poderes. “Kick-Ass” es un cómic que acepta el fantaseo mientras se mantiene con los píes sobre el “mundo real”.

Dave Lizewski es un estudiante de 16 años: un pibe normal que pasa desapercibido y que es ignorado por las chicas. Aunque también es uno de esos coleccionistas de cómics que semanalmente gasta dinero en su hobby y dedica horas enteras metiéndose a los foros de cómics. Las primeras páginas nos dan una imagen exacta de la personalidad introvertida de Dave, cómo se aísla luego de la muerte de su madre, y cómo a pesar de tener un par de amigos es incapaz de relacionarse con más gente. Finalmente, como cualquier adolescente, Dave se masturba fantaseando sobre su profesora de biología o la chica de al lado.

 

Dave tiene un profundo interés en los cómics, y no entiende por qué nadie ha tratado de ser un súper-héroe. ¿La vida rutinaria es acaso tan emocionante? se pregunta a sí mismo. Sus amigos, nerds como él, intentan disuadirlo. Para ellos es clarísimo: la vida de un súper-héroe sólo puede existir en las páginas de los cómics, para Dave Lizewski no, es entonces que se prepara para serlo.

 

Watchmen es, con justicia, considerado el título más influyente en décadas por una razón: la deconstrucción del género de súper-héroes. Alan Moore (el Messi de los guionistas de historietas)  se enfoca en los elementos más típicos que definen el género súper-heroico y encuentra fisuras estructurales en el mundo de los justicieros enmascarados, y explota esas fisuras creando una nueva concepción del hombre detrás de la máscara. Moore demostró que los cómics habían sido demasiado negligentes, desatinados y como resultado debían evolucionar, madurar. De algún modo empujó al comic book norteamericano a una nueva era de creatividad y madurez sin precedentes.

 

 Mucha gente criticó las consecuencias de Watchmen; numerosos autores quisieron imitar (mal) el estilo del autor británico, y se olvidó que en la variedad está el gusto. Kick-Ass es un intento de hurgar en las estructuras del género y desarmar paradigmas preestablecidos, aunque no nos atrevemos a compararlo ni ahí con Watchmen. Paradigmas tale como clichés y desenlaces predecibles, Mark Millar despedaza la maquinaria y la re-ensambla de una manera fresca y atractiva.

 

Las primeras hojas de Kick Ass nos muestra qué tan peligroso puede ser este negocio para un muchacho enmascarado. Dave casi muere en su primera ‘misión’, y luego de varias cirugías y seis meses en el hospital empieza a recuperarse. Millar lleva al extremo las consecuencias de una pelea. Gracias a este enfoque en la vulnerabilidad, simpatizamos con el protagonista.

 

La violencia es parte del canon de Millar, pero no violencia gratuita sino como un valor casi artístico se diría y Kick-Ass no es la excepción. Hit-Girl es un ejemplo, una niña que no ha tenido infancia y que ha sido obligada a entrenar toda su vida. Su mentor es también su padre, Big Daddy, un hombre que ha jurado exterminar a la mafia. Mientras Kick-Ass impide un asalto o rescata a un gato de un edificio en llamas, Big Daddy y Hit-Girl aniquilan mafiosos sangrientamente.

 

Kick-Ass es un adolescente encantador en buena medida por su vulnerabilidad, pero principalmente por su torpeza, que contrasta con la eficiencia y frialdad de Big Daddy y Hit-Girl. Dave es solamente humano, y por ello comete errores todo el tiempo; es capaz de luchar en las calles pero no puede acercarse a la chica que ama (divertidísimas las secuencias en las que finge ser gay para hacerse amigo de Katie). Esta necesidad por sentirse acompañado le impide descubrir las verdaderas intenciones de Red Mist, otro joven enmascarado de naturaleza sádica.

 

Otro elemento a destacar en Millar, es su fortaleza a la hora de sorprendernos, es lo que consigue con las páginas finales del octavo ejemplar: Dave hace un último intento de ganarse el corazón de Katie, pero la chica lo rechaza y lo humilla al enviarle una foto de ella misma succionándole el miembro a un afroamericano. Dave no puede evitar masturbarse mientras mira la foto, sólo para llorar después. ¿Quién podría idear un final tan desmoralizante y a la vez tan formidable?

 

Kick Ass se ha convertido en un fenómeno en el mundo del comic, de hecho hasta tiene adaptaciones cinematográficas (la segunda parte estrenada en cines hace poco en USA pero no en en estos pagos). Como muchos autores lo han hecho, mirando al modelo Watchmen, se atreve a preguntarse qué ocurriría si los superhéroes existieran en el mundo real, y los resultados son más que auspiciosos.

 

Atentos a visitar la galería que tiene un par de tapas. Que la fuerza los acompañe.

 

 

Fuente: Medios

Alternative content