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La Calambre
28.05.2014 | Ángel Mosquito

El historietista argentino Ángel Mosquito nos presenta la novela gráfica "La Calambre", un asombroso  thriller desarrollado en el conurbano bonaerense, que pone en evidencia que en un mundo en crisis hasta los vampiros son víctimas de los chupasangres

Larry es un viejo buscavida, un paria, que vive buscando cartón y vendiéndolo. Lo acompaña Mogul, un treintañero que recogió siendo bebé en el arroyo. Los dos juntos se encaminan a cualquier changa que aparezca por ahí para combatir la crisis y poder alimentarse. Lo interesante de estos dos personajes es que son vampiros. Vampiros con una mínima dignidad que buscan reinsertarse en la sociedad, y en vez de alimentarse de personas, intentan ganarse el pan para comprar morcillas y así evitar "la calambre" en el estómago, el primer y doloroso síntoma del hambre.

 

Ángel Mosquito, criado en Morón y residente en San Miguel, es parte del abanico de autores de comic forjados en el movimiento independiente de historietas de los años 90 en Argentina. Entre sus libros están "Morón Suburbio", "Villa Tesei": "El granjero de Jesú", "Vitamina Potencia", "Carne argentina" y "La mueca de Dios".

 

El terruño por definición que elige Mosquito como escenario (pero también como una suerte de protagonista) es el conurbano, esa extensa área metropolitana que rodea la ciudad de Buenos Aires donde viven más de 13 millones de personas. Pero debemos trasladarnos al conurbano de la Argentina post-crisis del 2001, es en ese tiempo y espacio donde se desarrolla la historia.

 

Mosquito nos presenta un Buenos Aires muy cercano a la realidad de esos años, en la que vampiros y humanos conviven de forma más o menos normal. Más o menos porque en esta sociedad el vampiro se ha convertido en el nuevo marginado, que aunque mínimamente aceptado, está relegado a los extrarradios y confinado a realizar los peores trabajos, si es que tiene suerte.

 

El negocio del cartón es cada vez peor para Larry y Mogul, por lo que se verán obligados a indagar en el negocio de desguace de autos, y equipos de GNC. A partir de ahí todos serán problemas. Aparecerán policías nada transparentes, una dulce bebé, una joven con poca ingenuidad y el maestro de los vampiros encarcelado en el cuerpo menos conveniente.

Mosquito construye un desconcertante y divertido thriller social en el que aborda bajo una óptica irónica y divertida la precariedad de la crisis de la Argentina deprimida del Corralito. En un país en el que hasta los vampiros la tienen difícil para salir adelante, los personajes corruptos de Mosquito transitan intentando solucionar problemas muy humanos. Con un dibujo feista y de trazos nerviosos y sucios, de clara vocación underground, Mosquito da forma a una historia en la que la forma cuenta menos que la intensidad de una narración repleta de entrañables personajes cuyas vidas se entrecruzan para conformar un fresco de la deprimida Argentina de principios del siglo XXI.

 

 

Fuente: Medios

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