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Nota: Juan Pablo Bassi   |  Foto: Juan Pablo Bassi
Sri Lanka. Un país que huele a té
24.010.2016 / Sri Lanka |   Juan Pablo Bassi

Colombo, la capital de Sri Lanka se mueve al ritmo propio de cualquier gran capital asiática, grandes edificios, avenidas colmadas de autos y gente por doquier. En nuestro micro clima del auto, al pasar por las vías de tren, nuestro chofer Michael, nos cuenta sobre el gran secreto que esconde este pequeño país insular. 

 

Sri Lanka, es como se la conoce actualmente, pero no hasta hace mucho también fue conocida como Ceilan, dueña del mejor té del mundo y uno de los principales exportadores  a nivel mundial.

Los minutos se van sucediendo y la influencia inglesa comienza a hacerse presente, los ferrocarriles son un gran legado que han recibido de la época de la colonia y es muy valorado por los habitantes de este país.

 

“La lagrima de la India”, no fue siempre considerada una potencia del té, fue sino hasta 1867 en la que luego de una serie de cosechas problemáticas con el café, que un inglés llamado James Taylor cultivó algunas hectáreas de Té en las tierras altas de Sri Lanka.

 

Michael nuestro chofer se detiene en este punto y hace hincapié en la figura de Taylor, nos cuenta de una ciudad llamada Kandy, uno de los puntos neurálgicos de la industria del té en Lanka.

 

Las horas transcurren en la ruta y poco a poco van apareciendo las plantaciones de té, plagadas de mujeres, Michael nos relata que es un trabajo íntegramente realizado por ellas, ya que por sus manos pequeñas, son el capital calificado de la industria. Los hombres, al contrario, son los que realizan el corte de los arbustos cuando estos no producen la hoja con la calidad adecuada.

 

Existen tres tipos de cultivos y con ello cambia la calidad, los mejores son los que se producen en las llamadas tierras altas “High lands”, a medida que vamos bajando, la calidad es inferior.

 

Las plantaciones se organizan según los “States”, que son los distintos “campos” que pertenecen a los grandes productores de Té. Uno de los más conocidos es Lipton, el cual fue ayudado a fundar por James Taylor, luego de convencer a Sir Thomas Lipton un millonario ingles que había ido de vacaciones a Lanka.

 

La vuelta por los cultivos termina en Nuwara Eliya o “Little England” un pueblo en las alturas de Lanka rodeada de plantaciones, se respira la influencia de la colonia inglesa.

 

Detenerte a tomar un té en cualquier parada, suele ser algo común para los locales, pero para quien viene de afuera, el aroma, el clima y la vista son algo absolutamente único que se quedara guardado en las mejores memorias.

 

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