|
|
Nota: Alejandro Frias
| Foto: Marcos Doña
Una Mesa de Café
Por: Alejandro Frias |
Llegan de a uno y se sientan, se acomodan, piden su consumición, ya conocida por los mozos del lugar. No tienen horario para la cita, sólo saben que es el sábado a la mañana en el Liverpool. De a poco, van juntando las mesas, dos a veces tres, y la cantidad de sillas alrededor de ellas va aumentando. Y con que haya dos ya es suficiente como para que el ritual comience. Esto, que parece una rutina, está lejos de serlo, porque no se trata sólo de una mesa de café en la que varios trasnochados se reúnen a hablar de bueyes perdidos. Sí, hay que asumir que varios de ellos (seamos condescendientes y digamos que todos) son unos trasnochados, y también hay que aceptar que hablan de bueyes perdidos, pero permitan una observación: ¡qué trasnochados y qué bueyes perdidos! Porque quienes se reúnen son Luis Alfredo Villalba, Carlos Levy, Julio Rudman y Emilio Fernández Cordón, como el cuarteto titular, y juegan de líberos, que a veces van y a veces no, Laura Rudman, Eduardo Manolo Varettoni, Olfi Ferreyra, Hugo Marino, Alfredo Mémoli, Gladys Ravalle y Nolo Tejón. Animales del arte y las letras, se diría.
Mesa de café Como en toda mesa de café, los temas van y vienen, y, como en muchas mesas de café, hay chistes y observaciones serias, pasan la política y el deporte, se turnan el cine y la literatura, se juega con la palabras y las historias personales de cada integrante, se gasta al pelado y se pone en duda la sexualidad de varios… El despelote organizado de una buena charla entre amigos. Aunque se digan cosas serias y se opine seriamente, está prohibido estar serio. Rudman trata de hacer un comentario importante, pero Levy se acuerda de un chiste de judios, y lo cuenta, no le importa interrumpir, entonces Villalba agrega algo que relaciona el chiste con una película que vio, “como el viejo ese que…” intercede Fernández Cordón, y el viejo ese que… da paso para que Rudman vuelva sobre su tema, y así… ¿Colores políticos? Los que se te ocurra, y se arma cada una cuando se meten en esos escabrosos terrenos. Ahí está, una mesa de café, cualquier sábado a la mañana, llueve, truene, nieve o hagan 50 grados a la sombra. Ahí están, sabiendo que la vida tiene mucho de eso, de sacarle el jugo a los amigos.
Un poco de historia Carlos Levy, maestro de poetas, una de las guías de varias generaciones de poetas, es el más antiguo de los habitantes de esta mesa, en la que pasaron muchos nombres de la literatura, entre ellos, el queridísimo Fernando Lorenzo. Levy lleva más de tres décadas sentándose a esta mesa de los sábados, que itineró por varios puntos del centro. El café del ACA, por ejemplo, fue uno de los muchos puntos de encuentro. Es toda una invitación sentarse a escuchar a Levy sobre aquellos años. Una invitación a la que prometemos asistir.
|
|









