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Nota: Sol Romero   |  Foto: Marcos Doña
Horda de Laghertas
15.03.2018 | Mendoza

Pasó el 8 de marzo y las chiquis de Muchamerd estuvimos ahí para contarte en las siguientes líneas sobre el día en que las mujeres hicimos temblar la tierra.

El “le pongo el pecho a lo que venga” de Lagherta en Vikingos, el coraje y la independencia de Ayra, los ovarios enormes de la pequeña Lady Lyanna Mormont en Game of Thrones son algunos ejemplos de la ficción que nos muestra que algo está cambiando. La analogía viene a cuenta de que esta es una revi de noticias culturales, de arte, ñoñas y el tema que nos convoca viene a atravesar todo eso como el caballo de Juana. Un cachetón de realidá, esa que SIEMPRE supera a la ficción.

 

En Mendoza algunos dicen que éramos 10 mil, otros 15 mil y por ahí se rumorea que llegamos a 20 mil. Era una marea de mujeres repletas de ganas de ser libres al fin. Las mismas que caminamos todos los días por las calles de la desigualdad, pero esta vez todas juntitas y aglomeradas en 15 cuadras.

 

 

Cantando fuertísimo para que las asesinadas en manos de los machos, nos escuchen estén donde estén. Gritando aún más para que nuestra voz se cuele en cada cúspide de las horrorosas Iglesias. Vociferando con mucha fuerza porque estamos vivas para luchar. Alzando las manos para abrazar a la Matria. Y sobre todo, pisando fuerte para hacer temblar la tierra.

 

El verde “esperamos pronto el aborto legal” tiñó toda la marcha como nunca antes. Las chicas buscaban un pañuelo como locas. O se pintaban los labios, o se ataban una bandera a la cintura. Es definitivamente el color de esta temporada. Qué lindo que esté de moda decidir si parir o no, no?

 

Hubo gran cantidad de jóvenes, niñas y adolescentes. Las chicas de 15 con todos sus brillos eran las que más canciones llevaban, las de los hitazos, de los bailes. Las que están creciendo para romper la opresión que vivieron las que ya se están yendo.  

 

Las notas sobre el 8 de Marzo del 2018 que podamos leer siempre van a estar faltas, cortas, como esta de acá. Porque las palabras resultan nimias al lado de la joda que se vivió entre las pibas. Y decimos joda de reflexión, de empoderamiento, de nunca más, de no me toques, de mi cuerpo es mío, de sacá de una yuta vez tu rosario de mis ovarios. Entre nosotras nos miramos y SÍ que podemos decirnos: feliz día hermana.

 

Feliz día de lucha, feliz de estar viva, de ser parte de las mujeres que tomamos conciencia, que luchamos por las que aún no lo hacen y por las que no pueden ni podrán hacerlo. Feliz día de lucha y resistencia. Esperamos ansiosas el día en que las mujeres no tengamos que salir más a marchar.