Nota: Fernando Rocher   |  Foto: Marcos Doña
Noche de sanazión y despertar
04.07.2012 | Auditorio Angel Bustelo
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En un clima de comunión y paz, Zona Ganjah hizo vibrar el Auditorio Ángel Bustelo el sábado 23 de junio, la noche fue mística y llena de sonidos profundos.

 

Un poco más tarde de lo acordado y con un público algo impaciente se apagaron las luces; la banda empezó a tirar los primeros acordes, la iluminación empezaba a acompañar el set, pero algo sonaba distinto, más grave de lo común, esto no era casual.
 
Si bien puede resultar complejo el análisis por cuestiones técnicas, vale la pena detenerse un momento en ello. En el set todos los instrumentos estuvieron afinados en la frecuencia de 432 hertzios, a diferencia de la mayoría de los conciertos a los cuales acostumbramos a ir. 
Según adentrados en el tema, sostienen que existe una estandarización usada a nivel mundial, difundida y establecida desde 1939 por el ministro de propaganda nazi llamado Joseph Goebels, por el cual se instaba a todo el mundo a afinar el “LA” (nota musical) en 440Hz, en lugar de 432Hz, frecuencia en la que se afinaba toda la música hasta el momento. Esto provocaría una resonancia diferente en la percepción del oyente, una frecuencia inarmónica con el planeta y con el organismo humano. 
 
 
Bajo esta afirmación, José Gahona, frontman de Zona Ganjah, sostiene que al asistir a un concierto afinado en 432Hz, se produce un efecto de cura y armonización con el planeta en el oyente.
 
 
 
 
La banda retumbaba en escena, fue un set extenso (alrededor de 30 temas); un repaso de todo su trabajo discográfico, pero presentando en forma oficial su nuevo disco, Despertar, dos meses después del lanzamiento de la placa en forma gratuita por internet, al igual que todos sus discos.
 
De la misma forma que el concierto, Despertar es el primer álbum de la banda grabado completamente en 432Hz.
 
Fuertes palabras en sus rimas, cargadas de conciencia, alabanzas y amor a Jah Rastafary; planteando un cambio de conciencia, con un mensaje en defensa del cannabis en muchos de sus temas;  desde el público hubo una repuesta muy “encendida” a lo largo de toda la noche.
Un bit lento a lo largo de todo el concierto, donde Gahona supo conducir al público. El delay fue parte importante en la definición del sonido de la banda.
 
Marcelo Guillespi, trompetista, ex Sumo, sostiene que para interpretar reggae es importante tener un tono particular. En este caso, con un fuerte engole buscado en favor de la nitidez y resonancia de su timbre. Gran técnica respiratoria que le permite hacer un set tan cargado de rimas con una voz firme. 
 
 
Casi en el final del concierto, un agradecimiento a la familia del reggae, mucho dreadlock en el publico que cantó todas sus letras. Sin duda alguna fue una experiencia casi mística para todos los que asistieron.
 
Video Clip