Nota: Sol Romero   |  Foto: Cristian Lozano
Frenkel en Mendoza: con el mismo espíritu de siempre
11.08.2017 | Teatro Selectro
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Volvió Diego Frenkel a Mendoza esta vez en un concierto íntimo y acompañado de la genia de Lucy Patané. La noche abrió con los enérgicos mendocinos de Fuego en Moscú y fue Lupus quién le dio un cierre con mucha onda a la noche en el Teatro Selectro. Fuimos con MuchaMerd a ritmearla toda sólo para vos.

Hace unos meses, fui a consumir cosas hippies a un encuentro nacional de artesanos en la plaza Independencia y me lo crucé a Frenkel cerrando el evento. Me había olvidado lo mucho que me gustaba La Portuaria y la voz de ese flaquito que le ponía onda a un pop-rock que fusiona colores musicales de una forma hermosa. Me quedé escuchando y llegué tardísimo a un lugar en el que me esperaban y me putearon por impuntual. Pero me fui contenta y con ganas de volver a ver a ese artista que por suerte pisó otra vez este pedazo de montaña.

 

El Selectro siempre me pareció un espacio versátil en el que “se la pasa bien”, sea lo que sea que vayas a ver. No sé qué tiene que hace de una obra de teatro o un recital algo lindísimo por el sólo hecho de estar en una de esas butacas que hoy cumplen 50 años de construcción de la cultura local. Fui chocha porque antes tocaban los pibes de Fuego en Moscú, que son de esas bandas que a les muchamerdianes nos hacen afirmar esto de que Mendoza es la cuna del indie, del rock, qué sé yo de categorías… del talento mejor.

 

Fuego de Moscú, abrió la noche con un par de temas hermosos entre los cuales estuvo “tormenta” que nos gusta mucho porque es tremenda la energía que transmite. Incluso si cerrás los ojos te imaginás en esa finca en la que grabaron el video que es puro amor entre los siete. La propuesta de la banda definitivamente encaja en un teatro, es para sentarse a flashearla con el ritmo sostenido de melodías transportadoras que emanan entre voces que te expanden el oído a morir.

 

 

Cuando llegó Frenkel el ambiente ya estaba lindo porque lo habían dejado suave. Subió con Lucy Patané y desplegó una lista variada de temas, entre sus cuestiones solistas y las de la emblemática banda La Portuaria. Sin embargo, creo que Diego cumplió ya su ciclo.

 

Había anunciado en varios medios que venía a tirar un par de temas de “Ritmo”: su último disco como solista y que “llevaba años mutando”, según sus propias palabras en una entrevista radial. Fui quizás con mucha expectativa de encontrar a un Frenkel nuevo, que me recordara mi amor por La Portuaria y sembrara uno distinto por el artista como solista. Frenkel dijo también que va cambiando de forma, que “se aburre del lenguaje anterior” y dio a entender que vive reiventándose, sin embargo, el show estuvo lindo pero fue lo que ya conocíamos. Y lo que no, tampoco brilló en demasía.

 

A la puesta en escena le faltó onda, visuales, luces, no sé, algo que llenara el espacio y mantuviera el ambiente que habían dejado los Fuego. La onda llegó recién en los últimos temas de la mano de Lupus que le metió fuerza al cierre y nos fuimos más contentos. El show en sí tuvo largos momentos chatos, con picos de belleza cuando Lucy Patané hacía de las suyas en la guitarra.

 

Tocó temones que disfrutamos mucho como “10 mil kilómetros”, “A través de tus ojos” y “Nada es igual” pero en sí misma la noche estuvo rara, desabrida.

 

 

Esta semana Frenkel lanzará su libro “A través de las canciones”, una propuesta que promete crónicas, intimidad, relatos en formato de canción y exponer al artista de un modo intrínseco que el mismo definió como “un recorrido por el alma”. Como músico creo que cumplió su ciclo y repite formatos que ya conocemos y no es que no nos gusten, pero tampoco lo re inventan como dice por ahí. Seguimos esperando lo nuevo, y quizás la mecha sea ahora la literatura, quién te dice que atine y brille por ahí como lo supo hacer en los 90.

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