Nota: Sol Romero   |  Foto: Marcos Doña
La Sedevich Band y un show servido con de todo
20.09.2017 | Teatro Independencia
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La Sedevich Band presentó su primer disco en un show donde todo estuvo puesto en su justo lugar. Se subieron a las tablas del Teatro Independencia y Muchamerd se mandó para contarte tal estuvo.

Decidieron jugar a lo grande y presentaron su primer material discográfico en el teatro más lindo de Mendoza. Sonó impecable, eligieron bien. Hubo de todo, desde un juego de luces que se ajustó a cada tema, proyecciones audiovisuales que tejieron en una pantalla las historias de amor, angustia y protesta que componen el disco y una selección de zarpados músicos que hicieron del show una obra de orfebrería musical.

 

Tal vez muchos lo conozcan al Ariel Sedevich por tirar magia en la Liga mendocina de Improvisación o en algunas otras obras de teatro como Humor de Miércoles, dónde musicaliza cada paso de los actores en vivo y con espontaneidad. Esta vez, después de años de laburo, Sedevich saltó del teatro, grabó su primer disco y lo presentó bien condimentado en la sala mayor de la provincia.

 

 

A pesar del tamaño del Independencia, la puesta en escena de la banda generó que fuera un concierto íntimo y nos hizo sentir como si estuviéramos en un lugar pequeño pero con una acústica impecable. La banda compuesta por Ariel Sedevich en piano y voz, Pablo Quiroga en batería, Victor Silione en violín y guitarra, Javier Romero en guitarra y Guillermo Rigattieri en Bajo arrancó la noche con “T.O.C”; el primer tema de un disco rockero con aires de folclore, bossa, tango y candombe.

 

Al principio, se vio a los chicos desconectados entre sí, muy ocupados en cumplir sus roles, desconexión que llegó hasta el público. Quizás porque las canciones son escritas y compuestas en su mayoría por Sedevich y la banda lleva su nombre, lo que hace pensar más en un proyecto solista en el cual los músicos acompañan pero no forman parte. Sin embargo, con el pasar de los temas el ambiente se puso más cálido y con cada invitado que fue subiendo al escenario, la sensación de proyecto colectivo creció.

 

 

Lo de “orfebrería musical” se lo robé a Fito que lo tiró una vez en un concierto en vivo grabado creo que el Much Music hace banda, y definió así a la versión que hizo el Pity sobre “Cable a tierra”. Me pareció oportuno traerlo porque fue un producto de artesanos minuciosos lo que se mandó la Sedevich Band en el Independencia. Cada tema, cada arreglo, cada luz, cada coro estuvo en su justo lugar. Salimos y la primera frase que nos dijimos con el Lucas fue: “Loco, qué prolijo”.

 

Al primer tema le siguieron “Suplicio y armonía” y “Crónica de un pacifista”. Este último, relata una hisotira oscura en un tango erizante que en vivo comenzó a meter al público en el letargo desgarrador del disco. Seguido de “Paisaje contemporáneo”, el show continúo y tuvo tres cosas que lo enriquecieron aún más: la bata, Soledad Sosa, y el violín de Sileoni.

 

 

El batero fue sin dudas la estrella de la noche. Pablo Quiroga, fue el artesano mayor que dosificó el ritmo de los temas con una habilidad tremenda. Hacía mucho que no me obnubilaba tanto una bata, después del pibe que la descose en Usted Señalemelo, es el mejor que he visto de Mendoza.

 

“La lluvia limpiará”, tema que no está en el disco pero que sonó lindísimo y “Once velas en llamas” terminaron la primera tanda de los 17 temas que compusieron el show. Once velas fue otro de los momentos para destacar, dónde Silione y Sedevich hicieron un dúo sobre una canción tristísima que nos hizo entrar como en un trance entre las voces, el piano y el violín. Sin dudas Silione es otro de los artistas de puta madre que logró captar Sedevich para parir el primer disco.

Se tocaron hasta un vals en el octavo tema de la lista y la tercera tanda llegó con “No alcanza una vida”, canción que con aires de bossa esboza un relato dulce entre tanto reclamo social e historias sombrías que componen el material. Siguió el ambiente arriba con el candombe de “No me guardo nada” que sin dudas define lo que la Sedevich Band se mandó el domingo. No se guardaron nada: subieron al escenario otros músicos que desplegaron gran talento, por su parte Gastón Gutierrez, VJ, se encargó de ilustrar los temas en una pantalla y Mauricio Fábrega jugó con las luces para que todo quede joya. Además, y por si te lo perdiste, 3 Perros Producciones estuvo filmando todo para el DVD en vivo de la banda que saldrá pronto.

 

 

Gonzalo Gorordo le sacó un rato las baquetas a Quiroga, Facundo Silione estuvo en varios temas en los teclados, Diego Guillén, Maxi Guillén y Oscar Puebla se colgaron las guitarras y entre todos generaron ese ambiente cálido que se vivió en la última parte del show.

Dije tres y es que la voz de Soledad Sosa en los coros se destacó y le dio a muchos temas esa calma que les faltaba. Si hubo un error, fue quizá que la puesta en escena estuvo tapada  casi en todo momento por el bajista. Hubiera estado bueno que se luciera más.

 

 

Para ir cerrando, el Ariel se mandó un temón que se llama “A 30 del natalicio” y resume la vida política y social de la Argentina y el mundo desde el año en que nació, con la vuelta de la democracia hasta estos tiempos. Repasa hitos de nuestra historia desde La mano de Dios, hasta el atentando a la AMIA, la muerte de grandes como Luca, el Flaco, Fontanarrosa, Maria Elena Walsh, la tragedia de Cromagnon y un grito vigente que pide una sola cosa: amor. Algo más que necesario para estos tiempos de una grieta inventada por los medios, un bipartidismo que divide hasta familias, un odio político y una apatía social ante el descreimiento de la población ante aquellos que detentan el poder, desde siempre, cagándose en lo que podría ser un maravilloso país.

Simularon irse con “Del arte vengo”, un tema alegre y cuyano que se escucha hace tiempo en las radios y es el “hit” de Sedevich. Pero en realidad cerraron con “Canción de los 70” y se subieron todos: cinco guitarras, un bajo, la voz de Sole, el violín de Victor, el teclado de Facundo y por supuesto el mismo Ariel terminaron mostrándose como un conjunto de locos que prometen mucho, que salieron a dar batalla y como nos gusta resaltar siempre en Muchamerd a seguir sosteniendo el hecho de que Mendoza gesta músicos que se van al carajo.

 

 

Ficha técnica:

Sedevich BAND: Ariel Sedevich (Piano y Voz), Victor Silione (Violín y Guitarra), Javier Romero (Guitarra), Guillermo Rigattieri (Bajo), Pablo Quiroga (Batería), Gonzalo Gorordo (Batería), Soledad Sosa (Coros), Facu Silione (Teclados), Omar Duarte (Sonido)

Invitados especiales: Oscar Puebla, Diego Guillén y Maxi Guillén.

Audiovisual: 3 Perros Producciones.

VJ: Gaston Gutierrez.

Dieño: Rita Fanara Jammes.

 

Prensa: ARGOT Prensa

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