Nota: Analia Martín   |  Foto: Marcos Doña
Mapu Luna: la Dama del blues y la noche.
27.12.2017 | Ciudad de Mendoza
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En la previa de un toque en La Honorable casa de amiguEs que queremos mucho, Cristian Buitreman me contó de una mujer que tiene más facetas que la luna, una mujer resiliente. Un poco más tarde, esa misma noche, acordamos hacer una entrevista.    

“Ahí bajo”, nos dice en el portero. Abre la puerta del edificio y nos conduce hasta su depto. La morocha desborda proyectos, se le van cayendo incluso en el ascensor. Nos cuenta que está con la cabeza en una “girita” por Chile. Nos hace pasar, suena Gustavo Cerati, nos invita a que dejemos las cosas donde queramos, presenta a su gato y se sienta tranqui. Enciende un pucho, me mira y tira “bueno...” como invitándome a hacer “mi gracia”. Así empieza la entrevista a la dama del blues y la noche: Mapu Luna.

 

 

- Me llamo Mapu Luna en homenaje a María Gabriela Epumer. Yo soy re fanática de María desde chiquita, desde que ella tocaba en Viudas e Hijas del RockandRoll. Seguí toda su carrera como solista y cuando tocaba con Charly García. Dije: wow sueño con ser como ella artísticamente –. Toma otra bocanada de humo y sigue. -Y me puse Mapu como homenaje a ella porque le decían Mapu por Epumer. Después averigüé el significado y descubrí que “Mapu” también significa “tierra” en idioma mapuche. Lo vi como si se tratara de una conexión, como un cable a tierra, con mucha energía. Y Luna, porque me encanta la noche, porque me pareció re femenino, a mi siempre me gustó la luna en todas sus faces.

 

 

-¿Qué llegó primero a tu vida, las letras o la música?

-El mundo de las letras fue lo primero con lo que artísticamente tomo contacto. Desde los 7 años que empecé a leer Julio Verne y Stephen King, amaba el terror. Gusto que heredé de mi viejo que también era un fanático del terror..

 

-¿Cuándo te mostrás más sincera, cuando escribís tus prosas o cuando hacés música?

 

- Cuando escribo poesía me abro emocionalmente mucho más que a la hora de crear la letra de una canción. La música me llega más a través de mi guitarra, por las composiciones melódicas viene toda mi emoción. Y cuando hago poesía, creo que le doy más pelota a esto de desahogar mis emociones.

 

 

Mundo de las letras.

 

 

 

La poesía de la Mapu es oscura con algunos destellos al estilo Pizarnik y/o Storni, como para darte algún marco de referencia, aunque más bien ella misma es su propio manantial de letras. Actualmente está disponible la obra prima de Mapu Luna: “Confesiones de una mente enferma”, un trabajo de resiliencia que tomó forma en un libro de poesía 

 

 

 

-Este libro trata un poco sobre la violencia de género ya que yo sufrí violencia de género por parte de mi ex pareja desde el 2002 hasta el 2005. Me afectó muchísimo así que hice una catarsis volcando todo ese dolor y esa ira en las letras. Además pasé por una adicción a las drogas de la cual estoy saliendo hace poco. La fuerza para salir de este pozo las encontré en mí misma, yo misma me fui sanando. Traté de ir al psicólogo pero no duraba más de dos meses, y creo que me fui curando a través de las letras y la música.

 

Toma aire, se mira las manos, levanta la cabeza y sonríe: Confesiones de una Mente Enferma es una pelea mística con la palabra “Dios”, como que de pronto me puse en contra de lo que significa “Dios”. Yo vengo de una familia muy católica, con la creencia que Dios existe y puede ayudar y realmente yo no sentí que me ayudó en absoluto. De chica era creyente, iba a la iglesia del Challao con mi abuela, tenía estampitas… todo eso lo perdí cuando me pasó lo que me pasó a lo largo de mi vida. Tuve una pelea con Dios. Además es un libro con mucho odio hacia la gente entre los que estaban personas de mi familia. Yo tengo dos hijos adolescentes de los que no pude disfrutar su infancia porque se me enfermó la mente con la violencia de género y las drogas. En mi peor momento; mi vieja ampara a mis hijos, me aleja de ellos un poco, me hace sentir como si yo fuera hermana en vez de madre de mis hijos. Pero llegó el momento en el que empiezo a querer separarme de esta persona que me maltrató durante esos años, y en ese momento que era donde más contención necesité de mi familia, y lo que obtuve a cambio fue frialdad… 

 

La Mapu me mira con la cabeza ladeada, la veo y es una guerrera que peleó y ganó. Yo no sé si adivina lo que estoy pensando. Termina de contarme -Hoy, he madurado, he sanado mi relación con mis hijos y con mi vieja. Mi viejo, un sol, yo le hice la vida imposible un poco pero antes de irse, él alcanzó a ver mi cambio, alcanzó a ver que estaba sanando. De hecho, días antes de irse él me dijo “estoy orgulloso de vos” y eso fue un gran premio.  

 

 

Después “Confesiones de una Mente Enferma” vino “Rigor Mortis” y “La Boca del Infierno”, es que ser la propia hoguera y leña, quemarse y desde las cenizas elevarse, no es algo que se logre sin bucear bien profundo para encontrarse con los monstruos y discutir a contra reloj, porque la vida pasa.

 

-Después de mi primer libro hice catorce más. Más una serie de fanzines que hasta el día de hoy imprimo. El último libro (“Ellas”) está disponible sólo virtualmente. Me lo corrigieron profesores de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNCuyo, gente con mucha experiencia y trayectoria. Es un libro mucho mejor logrado que el primero. En Confesiones no encuentro la riqueza que tienen los otros libros. También puede ser porque una como artista se sobre exige, como que el artista nunca está conforme con su propia obra. De hecho tengo Rigor Mortis, y La Boca del Infierno que incluso es mucho más oscuro que Confesiones de una Mente Enferma.

 

- ¿Me contás más de “Ellas”?

- Este libro tiene como inspiración a mis amigas, la mayoría de mis amigas son lesbianas, y las he visto sufrir tanto por amor que al fin de cuentas es lo mismo. El sufrimiento por amor, es el mismo. Entonces, este libro va dedicado a ellas, a mis amigas, a las circunstancias de la vida que pasé con ellas. Ha sido un libro que disfruté mucho de hacerlo, disfruté ser testigo de lo que fui, siempre de la mano de mis amigas.

 

Mundo de la Música.

 

- ¿Cómo llegó el rock a tu vida?

- Mi viejo, que en paz descanse -ahora el 7 de enero se cumple un año desde que falleció-, desde muy chica me inculcó escuchar rock. De la mano de mi viejo, cuando yo tenía 7 u 8 años, él me hacía escuchar The Beatles, Soda Stereo y Pescado Rabioso. Eso es lo primero que entra en mis oídos y de ahí empecé a conocer otras cosas. De hecho cuando era mi cumpleaños, venían mis compañeritos de la escuela a tomar la chocolatada y de fondo estaba sonando Lollipop de Viudas e Hijas del RockandRoll y yo era la única que bailaba y ellos no entendían nada; estaban acostumbrados a los Parchí (se ríe) u otro tipo de cosas.

 

-¿Cómo se llevan los dos mundos por los que transitás?

-Son cosas totalmente distintas. De repente en “El Espejo” (última creación musical), que es mi disco con Mapu Luna Proyect es un disco que contiene mucho funk, mucho disco, mucha alegría, nada que ver con lo que yo escribo. Esto pasa también porque Mapu Luna Proyect es una banda y no estoy sola a la hora de crear canciones, no soy solamente yo la que decide; además está bueno cantar un poco desde la alegría. Pero sin embargo, en mi proyecto de solista como Mapu, que es todo de blues, es bastante triste, las letras son más de desamor.

 

Terminado la mezcla de El Espejo, fallece el padre de Mapu, quien pudo escuchar algunas pocas canciones del disco. “Estuve muy triste, paré una semana, y luego dije, no, basta, esto tiene que salir. Hay que seguir. Detesto la palabra apego, mi viejo se fue en el plano físico pero sigue presente”.

 

-¿Qué es lo que viene?

- Lo que se viene... en enero nos vamos con la banda a hacer una gira por Chile, y ya estamos pensando algunas cosas para Febrero. Sigo con Mapu Luna Proyect, pero también hay planes como solista. Tenemos algunas fechas programadas con mi amiga Romi López. Estamos por armar algo en San Martin también, para cerrar el año con la banda.

 

 

La Vida

(…)

 

mejor vive como puedas

acepta tus bellezas y tus mierdas

disfruta cada segundo como quieras

barre tus culpas y no te detengas ¡nunca!

ámate, piérdete en tu mundo

cuídate de los pasos con bosta

sé única y verdadera

voltea tus miedos, no te acobardes

¡hazle frente a esta puta vida!

porque cuando te des cuenta de lo bueno de estar viva

ya estarás muerta

 

Fragmento del poema La Vida, 

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