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Nota: Marcos Olivieri  
306 DÍAS de coqueteo con la ruptura del lugar común
30.12.2014 | Redacción de Muchamerd
MM está en transición, mutando. No se trata de dejarse sorprender por lo novedoso. Los “grandes” medios están armando sus modelos siguiendo casos exitosos  de emprendimientos independientes. Pues no vamos a conformarnos, nada es para todos.
¿Cuál es el próximo movimiento? Arruinar la última función del cine Universidad, traer al Indio a Mendoza, al pedo. Cerrar los bares, clausurar fiestitas. Declararse troll en Twitter. Tirar templos evangelistas y parar de sufrir.
 
 
Hemos asumido la culpa, lo confesamos, sabemos que en todas las ficciones de taquilla se esconde una verdad, se ve con claridad, está ahí.
 
 
Dos décadas sin Curt Cobain. Aprendimos a usar hipónimos e hiperónimos y nos preguntamos: ¿Son propias las palabras? ¿Cómo, siendo instrumento de comunicación, es que están sedimentadas por la inventiva personal? Aquí en MM usamos las palabras y la fotografía para intervenir el lenguaje común como medio social desde la experiencia individual, únicas de periodistas, fotógrafos, docentes, estudiantes, cocineros y montañistas, entre otros, destinados a la difusión constante.
 
 
Todo este contenido se debate entre perspectivas de lectores, los autores que forman parte desde el otro lado y refutan, convirtiéndonos de a poco, en un espacio de libertad desde donde metaforizar a partir del ojo crítico y sincero del espejo de la sociedad en la que estamos inmersos, la cultura.
 
 
Somos bien parecidos, sorry; nos sentimos únicos de esconder ninguna vergüenza, el delito de existir y sin querer sobresalir, y parecernos a lo que no queremos ser en esta carnicería que nos brinda toneladas de amor y odio, en una provincia llena de vanidades con algunos engendros salvajes que se encargan de hacernos su alimento.
 
 
Porque, en algún sentido, somos hijos de esta nueva elite como sociedad, que en general oculta sus lados B, violencia doméstica, trata, discriminación, MONOPOLIOS, etc.
 
 
Cuando el calendario arroje un nuevo marzo nos encontraremos de nuevo, ya estamos trabajando en los cambios que se vienen, nos tuvimos que agrandar pero con la satisfacción de haber cumplido con ustedes y con nosotros en todo el 2014, no se nos agotaron los recursos y el futuro nos inquieta, las excusas son el moverse y las ganas de comer asado, ir de lo popular a lo alternativo en una misma nota, nos caracterizan los entrevistados y no la estética, los contenidos y no la figuración.
 
 
El sacrificio que genera este medio, la web que nos parió, es para ver la gloria de dar a conocer la cultura de la sociedad que queremos tanto.
Renacemos en este nuevo año cumplido, como todo ciclo que termina para darle lugar a lo nuevo, con dos aviones malayos menos, con la nueva ley de convivencia, con mi blackberry sin señal siempre, que dejar el pucho, buscar laburo, el bloqueo a Cuba, cortarme el pelo, soportar navidad, soportar todo, y la ruta. Pero todo se acomoda en esta frecuencia de vida. 
MM no se termina aquí, porque los ustedes no saben queridos e incautos lectores, es que el mal no se muere, el mal se traslada.
 
 
Le damos la bienvenida a los nuevos integrantes de la familia MM y saludamos a los viajeros del grupo:
 
 
El capitán: Martin Pravata
El que se dedica a otra cosa: Marcos Doña
Lateral izquierdo y enfriadora de porrones: Analía Martin
Por la derecha y con choripán en mano: Emilia Gil Villegas
 
 
PD: puedo seguir diciendo “cosas” pero ya estoy de vacaciones.
PD II: Una sombra nos sigue y no es culpa de la luz.
PD III: Para tu sufrimiento un meteorito basta.